Banco de germoplasma: qué es, para qué sirve y ejemplos en España
Hay lugares donde se guardan miles de semillas durante años con un objetivo que va mucho más allá de volver a plantarlas algún día. Son los bancos de germoplasma, una especie de copia de seguridad de la biodiversidad que permite conservar material genético de plantas, cultivos e incluso animales.
Su importancia resulta especialmente evidente cuando una especie desaparece de una zona, una variedad agrícola deja de cultivarse o fenómenos como los incendios, la pérdida de hábitat o el cambio climático amenazan poblaciones enteras.
En España existen numerosos bancos de germoplasma. Algunos conservan flora silvestre, otros variedades agrícolas tradicionales y también los hay dedicados a especies animales amenazadas.
Respuesta rápida: un banco de germoplasma conserva material biológico que contiene información genética —como semillas, polen, esporas, tejidos, semen, óvulos o embriones— para preservar la diversidad genética y poder utilizarla en investigación, conservación o recuperación de especies y variedades.
Qué es un banco de germoplasma
El germoplasma es material biológico que conserva la información genética de una especie o variedad. Un banco de germoplasma se encarga de recogerlo, identificarlo, conservarlo y ponerlo a disposición de programas científicos o de conservación cuando resulta necesario.
En el caso de las plantas puede incluir:
- semillas;
- polen;
- esporas;
- bulbos;
- tejidos conservados in vitro;
- o incluso plantas vivas mantenidas en colecciones de campo.
En animales pueden conservarse, entre otros materiales, semen, óvulos, embriones o tejidos.
La clave no está solo en conservar una especie, sino también su diversidad genética. Dos variedades de una misma planta pueden responder de forma diferente a una sequía, una enfermedad o un aumento de las temperaturas.
Para qué sirve un banco de germoplasma
Su función principal es evitar que determinada diversidad genética desaparezca para siempre.
El material conservado puede utilizarse para:
- recuperar poblaciones de especies amenazadas;
- preservar variedades agrícolas tradicionales;
- investigar la diversidad genética;
- mejorar cultivos;
- buscar variedades mejor adaptadas a sequías, enfermedades o nuevas condiciones climáticas;
- y conservar una reserva genética frente a posibles pérdidas futuras.
Es una forma de conservación ex situ: protegemos parte de la biodiversidad fuera de su hábitat natural. No sustituye a conservar ecosistemas y especies en la naturaleza, sino que funciona como una herramienta complementaria.
¿Un banco de germoplasma y un banco de semillas son lo mismo?
No exactamente.
Un banco de semillas es un tipo de banco de germoplasma. Conserva fundamentalmente semillas, mientras que el concepto de germoplasma es más amplio y puede incluir otros materiales vegetales y animales.
| Banco de semillas | Banco de germoplasma |
|---|---|
| Conserva principalmente semillas. | Puede conservar semillas y otros materiales genéticos. |
| Está centrado en especies vegetales que pueden conservarse mediante semillas. | Puede trabajar con plantas, cultivos y también animales. |
Ejemplos de bancos de germoplasma en España
España cuenta con una importante infraestructura de conservación genética. El Inventario Nacional de Recursos Fitogenéticos reúne información sobre más de 82.000 entradas de germoplasma vegetal conservadas ex situ en diferentes instituciones.
Estos son algunos ejemplos representativos:
| Lugar | Qué conserva |
|---|---|
| Banco de Germoplasma Vegetal Andaluz — Córdoba | Más de 12.500 accesiones de semillas y material vegetal correspondientes a unos 3.300 taxones de flora andaluza e ibérica. |
| Banco César Gómez Campo — Madrid | La UPM conserva alrededor de 10.000 accesiones de unas 3.500 especies, con especial importancia de flora silvestre y crucíferas. |
| Jardín Botánico de la Universitat de València | Conserva más de 3.500 muestras, fundamentalmente semillas y esporas, con especial atención a la flora valenciana. |
| IHSM La Mayora — Málaga | Mantiene colecciones de cultivos como tomate, melón, aguacate, mango o chirimoyo. Solo su colección de tomate supera las 850 entradas. |
| ICIA — Canarias | Mantiene recursos fitogenéticos macaronésicos y colecciones relacionadas con cultivos adaptados a las condiciones particulares de las islas. |
| BanGES — Museo Nacional de Ciencias Naturales | Demuestra que no todo son semillas: crioconserva germoplasma y tejidos de fauna amenazada, prestando especial atención a especies como el lince ibérico y el visón europeo. |
El reciente impulso al Banco de Germoplasma Vegetal Andaluz muestra hasta qué punto estas instalaciones se están convirtiendo en infraestructuras estratégicas. Muchas de las especies que conserva están sometidas a amenazas como incendios, transformación de los hábitats o cambio climático.
Por qué los bancos de germoplasma son importantes ante el cambio climático
El cambio climático puede modificar temperaturas, disponibilidad de agua, aparición de plagas y condiciones de cultivo.
En ese escenario, conservar diversidad genética cobra especial importancia. Una variedad tradicional que hoy apenas se cultiva podría poseer características útiles en el futuro, como una mayor tolerancia al calor o a la sequía.
Lo mismo ocurre con la flora silvestre. Si una población desaparece de su entorno natural, disponer de material genético correctamente conservado puede ayudar en determinados programas de investigación, propagación o recuperación.
No es una solución a la pérdida de biodiversidad. Para conservar una especie necesitamos proteger también su hábitat. Pero estos bancos proporcionan algo parecido a una copia de seguridad biológica que sería imposible recuperar una vez desaparecida.
Y la necesidad de proteger esa diversidad sigue siendo relevante. En nuestro análisis sobre consumo sostenible en España en 2026 comprobamos además que la pérdida de biodiversidad continúa entre las principales preocupaciones ambientales de la ciudadanía, aunque su intensidad se haya reducido durante los últimos años.
Preguntas frecuentes sobre los bancos de germoplasma
¿Qué se guarda en un banco de germoplasma?
Depende del banco. Puede conservar semillas, polen, esporas, bulbos, tejidos vegetales, cultivos in vitro y, en el caso de animales, semen, óvulos, embriones o tejidos.
¿Para qué sirve un banco de germoplasma?
Sirve para conservar diversidad genética que puede utilizarse en investigación, recuperación de especies, mejora de cultivos o preservación de variedades que corren el riesgo de desaparecer.
¿Es lo mismo un banco de semillas que un banco de germoplasma?
No exactamente. Un banco de semillas es una modalidad de banco de germoplasma. El germoplasma puede incluir muchos otros tipos de material genético además de semillas.
¿Hay bancos de germoplasma en España?
Sí. España dispone de numerosos bancos y colecciones gestionados por centros de investigación, universidades y administraciones públicas. El Inventario Nacional de Recursos Fitogenéticos contiene información sobre más de 82.000 entradas vegetales conservadas ex situ.
¿Pueden los bancos de germoplasma ayudar frente al cambio climático?
Sí. Conservar una amplia diversidad genética permite estudiar y utilizar en el futuro variedades o poblaciones con características que pueden resultar útiles frente al calor, la sequía, las enfermedades u otras condiciones ambientales cambiantes.
Fuentes: Centro de Recursos Fitogenéticos del INIA-CSIC; Banco de Germoplasma Vegetal Andaluz; Universidad Politécnica de Madrid; Universitat de València; IHSM La Mayora-CSIC; Instituto Canario de Investigaciones Agrarias y Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC. Información revisada en septiembre de 2026.